Cuando el caos se desata y las variables fallan —ya sea por una intrusión masiva, un fallo crítico de infraestructura o un desastre impredecible—, la diferencia entre la supervivencia y el colapso de una organización radica en sus primeros 60 segundos de respuesta. Presentamos el desglose de los protocolos de evacuación, protección ejecutiva y blindaje de activos que implementamos para mantener el control en los peores escenarios posibles.